Historia de la Rana
 
Durante 28 años las tarjetas de presentación de Mario González-Román tenían el sello oficial del Departamento de Estado, el cual consiste en el águila dorada Americana. Cuando se jubiló a partir del 10 de Agosto, 2001 él adoptó la Rana como símbolo para todos sus nuevos proyectos, incluyendo sus actividades actuales en el sector privado. Su correo electrónico identificado como This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it. contiene el nombre Frog (rana) y su nombre propio.
 
Este documento relata la historia personal de su asociación con este anfibio -sin cola- que es, pienso yo, tanto fascinante como interesante. Las ranas contenidas en este documento son sólo dos diseños disponibles en los muchos Sitios de la Red Mundial de Información (Web) que hacen referencia a esta especie animal de piel suave que vive en un hábitat acuático ó húmedo. De acuerdo a creencias populares, las ranas son Buenos Presagios. Se suponen que traen Buena Suerte a sus propietarios o cuando menos así lo establece la aseveración popular de los Chinos.

Wood carving of U.S. seal was found bugged at the U.S. Embassy in Moscow.

En el año de 1976 recibí intenso entrenamiento por parte de la Oficina de Seguridad del Departamento de Estado (agencia federal actualmente conocida como Servicio de Seguridad Diplomática-DSS), en el Club Deportivo del Estado Mayor Presidencial de la Ciudad de México. Esta sesión de entrenamiento fue diseñada para reunir los requerimientos específicos de un grupo elite, compuesto por oficiales selectos, provenientes de varias armas militares. Este era parte de un programa de asistencia rutinaria solicitada por el Gobierno de México al de los Estados Unidos de América, con el fin de obtener el más alto nivel de conocimientos, para la protección de dignatarios.

Los oficiales que formaron parte de dicha sesión más adelante formarían parte dela Escolta de Protección del entonces Presidente-electo José López Portillo. Actué como Traductor y como uno más de los estudiantes que asistieron a dicho seminario. Permanecí muy activo en este proyecto agobiante, intenso y de larga duración. Tanto, que al término del mismo, el así llamado Equipo de Entrenamiento Móvil de los E. U. A. se expresó con encomio ante mis supervisores, por mi apoyo al mismo. Más tarde recibí mi primer Reconocimiento al Honor Meritorio, lo cual es una distinción especial de 4 (cuatro) que en total recibí en mi carrera profesional.

Poco tiempo después comencé a proporcionar asistencia tanto al Servicio Secreto, Servicio de SeguridadDiplomática y otras corporaciones policíacas federales de los E. U. A. en numerosas comisiones de protección de dignatarios, bajo su jurisdicción, en sus visitas a México. El primero de estos oficiales de gran visibilidad fue el Dr. Henry Kissinger, entonces Secretario de Estado, quien vino a Acapulco, como invitado del ahora extinto Presidente de México, Lic. Miguel Alemán. Estas visitas requerían dispositivos anticipados y arreglos meticulosos de avanzada. Por parte del Gobierno de México la presencia de las autoridades incluían al E. M. P., Dirección Federal de Seguridad (DFS) –la cual ya no existe, pero mas tarde resurge en sus funciones como CISEN, la Policía Federal de Caminos -la cual en la actualidad es parte de la P. F. P.- y el Departamento de Policía (Seguridad Pública) del Puerto de Acapulco. En cada visita llegábamos unas 3 semanas antes, para asegurarnos de que todo detalle fuera considerado y que no ocurrieran errores que se podrían evitar ó anticipar. Era trabajo de equipo con nuestros contrapartes del Gobierno de México, quienes siempre trabajan intensamente con nosotros.

El entonces Jefe de la Policía de Acapulco se quedó impresionado con la cantidad de trabajo que una misión de estas involucraba. Entre otras cosas, la participación de Ordenanzas en Explosivos con equipos de manejadores militares caninos (K9), limusinas blindadas, helicópteros, apoyo de parte de la Fuerza Aérea de los E. U., Marina, Ejército, Cuerpo de Guardias Marinos y todas las agencias federales con responsabilidad de asegurar la protección del Secretario de Estado, quien como una excepción entonces era protegido por el Servicio Secreto. Al término de esta comisión, el Jefe de la Policía en Acapulco me citó en su oficina. “No puedo creer la cantidad de preparación anticipada, tecnología sofisticada, logística y trabajo complicado necesario para una sencilla visita a este placentero, tranquilo lugar de descanso”, me dijo. Luego, agregó, quiero que sepa que le tengo a Usted un gran respeto por todo lo que hace. Finalizó lo que tenía que decir comentando que él era originario del Estado de Guerrero (donde está ubicado Acapulco) y como una muestra de agradecimiento por el apoyo recibido, agregó, deseaba presentarme con un pequeño obsequio.

Abrí una cajita y dentro de ella me encontré una pequeña rana, parecida en su diseño a laque aparece en la primera página de este documento. Hasta la fecha atesoro esa ranita vieja, ahora oxidada por el tiempo, pesada para su tamaño, hecha de plata de Taxco. Siempre la tengo junto a mi computadora. Mi Jefe entonces, el Sr. William Roche, me dijo, no hay problema, acéptala. Es un regalo simbólico bien agradable. Los reglamentos internos del Gobierno de los E. U. A. nos prohibían aceptar regalos que pudieran interpretarse como conflicto de interés. Me traje esta pequeña rana a mi oficina en la Ciudad de México. La puse encima de mi escritorio, donde yo esperaba que con el tiempo esa Buena Suerte prometida mejoraría mi esperanza por ver cumplidas mis metas en la vida y en mi profesión.

Con toda sinceridad, dejé de prestarle atención a dicho objeto decorativo. Un día, la oficina para la que trabajaba me hizo una pequeña fiesta en honor a mi cumpleaños. Entre otros regalos, recibí una corbata con ranas graciosas de diferentes tamaños y colores. En otra ocasión, como broma, una secretaria me regaló calzones con ranas, para supuestamente tener aún más suerte en la intimidad. Mis colegas en el Gobierno de México, compañeros de trabajo y amigos personales, con el transcurso del tiempo, continuaron con el torrente de regalos. Llené mi oficina de ranas. Ya tenía de todos tipos, saltadoras, cantantes, bailadoras. Todas la ranas, regalos de gente que sólo querían desearme Buena Suerte. Llegó el momento en que ya no podía continuar conservando tantas ranas en un departamento donde se llevaba a cabo un trabajo muy serio. Así que un día decidí traerme las Ranas a mi casa.

Excepto que antes, muchas cosas tristes me sucedieron. Perdí mi casa en el temblor de 1985, terminé mi matrimonio de 20 años, pasé por un juicio con duración de 4 años, mi único hijo y yo hemos pasado tragedias horribles y accidentes, pero nunca perdimos la Fe en Dios. La Buena Suerte, a pesar de estas circunstancias, estuvo siempre presente con nosotros. Gracias a las ranas, el dolor y la pena fue mucho menor. En particular, presente estuvo la intención sincera de nuestros amigos.

A la fecha, la casa donde vivimos, ubicada en Minatitlán 12, Colonia Roma, en la Ciudad de México, es propiedad de Chole, mi madre -de apenas 85 años de edad- la cual contiene un total aproximado de 500 ranas. Tenemos orgullo en dicho símbolo y hemos adoptado todas esas ranas con la esperanza que dicha Buena Suerte continúe presente en todo lo que hacemos.

PD - Una amiga mía hace poco se enteró del caso de una mujer moribunda en un hospital, quien había recibido la visita de un Sacerdote en el momento cuando ya se había perdido toda esperanza de recuperar su salud. Este hombre era muy joven y de una aparienciaagradable, apacible. El escuchó con mucha atención todo lo que la enferma tenía que decirle. Al salir, le dejó un pequeño regalo para hacerle sentir apoyo en su ausencia. El  regalo era una pequeña rana de cerámica. Al día siguiente, una de las feligresas de la Iglesia vino al hospital a visitar a la enferma. Esta le platicó de la visita del joven sacerdote. Su amiga estaba impresionada con la mejoría evidente en la salud de la paciente y entonces sintió la necesidad dehablar con el joven Clérigo. En su búsqueda desesperada por encontrarlo insistentemente se le aseguraba que ningún Sacerdote joven como el descrito jamás había trabajado en esa Iglesia. Cuando regresó al hospital y entrar al cuarto, encontró a una enfermera. A la vez, percatándose de la presencia de la rana. Entonces la enfermera hizo el comentario "Veo que tienes un ángel guardián contigo." La paciente, ahora en vía de recuperación, estrechaba a su pequeña rana. Cuando se le preguntó a la enfermera porqué había hecho ese comentario dijo..es muy sencillo. Rana significa: (R) Reza, (A) Antes,(N) Nada te (A) Afectará si tienes .. a Dios.
Mario González-Román